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CD - 2019
    
 
01.

Esa flor lucida
Anònim (vers el 1720?)
Cuatro al Santíssimo Sacramento
Estribillo, recitado, aria, coplas, todos

8:20
02.
Fuego, fuego marineros
Josep Gaz (Martorell 1656-Girona 1713)
Tono a cuatro voces al Ssmo. Sacramento
Estribillo, solo, coplas
4:04
03.
Dice la fe 6:01’
Josep Gaz
Tono a cuatro vozes al Ssmo. Sacramento
Estribillo, coplas
6:01
04.
Aliente el dolor 3:22’
Anònim (Josep Gaz? 1711?)
Solo al Smo Sacramento
Estribillo, coplas
7:00






 
05.
Espíritus alados 11:39’
Manuel Gònima (Lleida 1710- Girona 1792)
Estribillo, coplas, recitado, aria
11:39
06.
Vos amantes en verdad 7:51’
Manuel Gònima
Cuatro al Ssmo. Sacramento, con violón obligado
Estribillo, coplas tenor, coplas todos
7:51
07.
Qué confusión Dios mío 12:07’
Manuel Gònima
Estribillo, recitado, aria, recitado, aria, todos
12:07
08.
Pues quien no cabía 14:09’
Francesc Juncà (Sabadell 1742-Girona 1833)
Villancico a 4º al Smo. Sto.
Estribillo, dúo, recitado a dúo, dúo, aria a dúo, coplas, coro
14:09
10% de cada pieza


Música eucarística en la Gerona barroca: obras de las 40 horas.

La devoción a la Eucaristía como a culto separado de la Misa aparece relativamente tarde, a finales del s. XIII. Entre las diversas devociones eucarísticas, la devoción de les 40 horas ha tenido un lugar destacado. Aparecida hacia 1537 en Milán como plegaria contra los males provocados por la guerra, llegó pronto a Roma en donde S. Felipe Neri le añadió un componente musical. La Contrarreforma del s. XVII la difundió para combatir las Reformas protestantes y mantener viva dentro de la Europa católica una religiosidad a la vez culta y popular. Esta nueva devoción consiguió convencer a grandes masas rurales y urbanas, que volvieron a la iglesia católica gracias a su presentación como una gran ceremonia y con el uso de una retórica y una escenografía muy adecuadas. Capuchinos, jesuitas, carmelitas descalzos y otras órdenes religiosas se dedicaron a su difusión con gran éxito, cada orden con su propio enfoque teológico y su propia escenografía en la que se mezclaban sin problemas ricos y pobres, ignorantes y sabios sin distinción de estamentos.
La estructura general de esta devoción se basa en repetir 40 veces seguidas un esquema horario similar: un sermón, un cántico y una o más plegarias, con diversas pauses intercaladas, y según el lugar y las épocas puede añadirse alguna procesión. Su celebración ocurría generalmente durante la Semana Santa, pero también se encuentra como celebración mensual, o bien en determinadas fiestas locales. La cifra de 40 procede del cálculo de San Agustín sobre las horas que el cuerpo de Jesús estuvo dentro del sepulcro.
Al parecer, esta devoción llegó a Castilla durante la primera mitad del s. XVII, y fue Felipe IV quien la potenció hacia 1650, durante las guerras dinásticas entre Austrias y Borbones, en el marco de una grave crisis política. Hasta el concilio Vaticano II esta devoción fue importante, pero luego cayó en desuso cuando Roma potenció el culto oficial -la Misa- frente a las devociones particulares.
A Gerona llegó el 1586 de la mano de Miquel Ribera, agustino descalzo, y durante muchos años se celebró en la capilla del claustro de la catedral. A partir de 1631 el municipio tomó parte muy activa en la organización de la ceremonia, de modo que desde dicho año el archivo municipal registró el nombre de los inscritos y la hora de su participación. La causa de esta singular implicación municipal podría hallarse en una indicación real de Felipe IV, dado su interés en dicha devoción. Que el municipio la consideró como cosa propia se pone de manifiesto cuando el 1770 protesta por su supresión a causa de una decisión episcopal. Y dicha administración tenía un departamento encargado de su gestión que ha dejado abundante documentación. El final esta devoción llegó en 1970, poco después de finalizar el concilio Vaticano II, y hoy todavía su memoria es viva entre la gente mayor que la recuerdan como un gran acto de devoción popular. El municipio reservaba cada año una hora para los grupos sociales organizados -cofradías, asociaciones, gremios, particulares, colegios profesionales, etc.- y también para los particulares. Y cada institución procuraba buscarse un predicador más o menos famoso según sus recursos económicos. En la hora reservada al obispo y a los canónigos la capilla de música de la catedral acostumbraba a actuar con alguna obra compuesta expresamente por el maestro de capilla. Las partituras de dichas actuaciones musicales se han conservado -ignoramos si todas ellas- en el archivo capitular, y la obras de este CD proceden de allí. Ninguna de dichas partituras indica que fuera compuesta para las 40 horas, hecho que seguramente puede explicarse porque podían ser utilizadas en otras ocasiones.
Las piezas seleccionadas van desde 1680 hasta 1780 aproximadamente, cuando las obras dedicadas a la Eucaristía desaparecen del repertorio conservado. Durante este período los gustos musicales y el nivel cultural de Gerona fueron cambiando: así, mientras en la capilla de música del s. XVII las voces eran lo más importante, en el s. XVIII el protagonismo lo adquieren los nuevos instrumentos que se han incorporado con el paso de los años. Con todo, parece como si los violines y otros instrumentos modernos no fuesen aceptados en les celebraciones de las 40 horas, debido quizás a que eren considerados impropios de la solemnidad de la Semana Santa. Y de modo semejante pasamos de la multiplicidad de los ritmos del barroco a una mayor simplicidad, junto con una mayor riqueza instrumental y sonora, que era lo que gustaba a los fieles de la época. El órgano, siempre presente, tenía reservado el continuo -acompañamiento rítmico y armónico- junto con otros instrumentos.
Los textos fueron escritos en principio por los mismos maestros de capilla que firman la partitura, pero no es fácil descubrir cuáles fueron sus fuentes de inspiración, ya que en Gerona había dos grandes centros docentes religiosos, jesuitas y dominicos, además de la Universidad, cada uno con sus propios enfoques teológicos. Estos textos se inspiran también en las ideas de la gran escuela mística castellana cercana al 1600, difundidas por los carmelitas descalzos desde su gran convento, sito en la plaza de St. Josep de Gerona. Su tema preferido es el de la relación personal entre el alma del creyente y Jesús. Otro tema usual es el de la contradicción entre lo que perciben los sentidos y lo que dice la fe, tema propio también de la escolástica de dominicos y jesuitas, y que se desarrolló con la llegada de las ideas de la Ilustración a la ciudad.
Les coplas de las obras números 2, 3 y 4 no se cantan enteras por falta de espacio.

1- Esa flor lucida. Villancico anónimo de hacia 1720 en forma de pequeña cantata, con recitativo y aria. Música y texto recuerdan las últimas obras de Gaz, con sus contrastes repentinos y su vocabulario tan culto. El texto es una comparación muy barroca entre la Hostia, por una parte, designada como una flor brillante, vistosa -la custodia- y olorosa, y por otra tres flores distintas y una estrella. Es una comparación desigual entre seres de naturaleza muy diversa, desigualdad que aplica a la Hostia consagrada, dado que reúne toda una serie de contrarios. En el coro final aparece el sentido del texto: si los labios no pueden expresar tantas contradicciones a la vez, que lo hagan los sentidos y las potencias [la inteligencia]. La música contrapone las tres partes centrales, a solo, a las complicaciones vocales de las partes inicial y final, donde solista y coro se imitan alternativamente.

2- Fuego, fuego, marineros. Villancico de forma clásica, de la primera etapa de Gaz, con unas descripciones que muestran la variedad de recursos literarios, además de los musicales, de su autor. A pesar del vivo ritmo de la música, el texto es de carácter penitencial, inspirado quizás en la tradición jesuítica que acostumbraba a dar este sentido a las 40 horas. El agua del mar, que según la tradición no puede apagar las velas encendidas de un barco porque las encendería más, se compara con las lágrimas del penitente arrepentido, que con las lágrimas de su dolor acrecienta su amor a Dios. El resto de las imágenes son también sorprendentes, van cargadas de atrevidos juegos de palabras que dificultan la comprensión del texto. Sea citado como ejemplo: arrójenlas a la mar y que del amar las aguas... en el estribillo. El vocabulario culto, los contrastes insospechados, el gusto por las imágenes de la naturaleza son algunas de las características de los textos de Gaz.

3- Dice la fe. Es un villancico de estructura clásica, sin arias ni recitados. El original se encuentra en la Biblioteca de Catalunya, y forma parte, seguramente, del lote de partituras de la catedral de Gerona vendidas secretamente por el maestro de capilla Carreras Dagas a fines del s. XIX. El texto es rico en los contrastes barrocos propios de Gaz, que los utiliza utilizando figuras de la naturaleza conocidas por los asistentes, junto con algunas alusiones a la mística castellana. El contraste entre lo percibido por la vista y por la fe quizás tenga que ver con la escuela jesuítica de la ciudad. Las fugas musicales, tan propias del barroco, tienen aquí un papel destacado.

4- Aliente el dolor. Esta obra puede ser del año 1711, cuando los franceses conquistaron Gerona, la expoliaron y los canónigos se quedaron sin recursos económicos: no pudieron ni alquilar un carruaje para poder ir hasta Bàscara a recibir al obispo titular, felipista, que volvía a su residencia después de refugiarse en Perpinyà cuando la ciudad se declaró austriacista. Esta suposición podría explicar tanto la forma de solo vocal con un acompañamiento mínimo y un claro componente penitencial, como el contenido del texto, propio del ambiente de una ciudad conquistada: el arrepentimiento es capaz de regenerar moralmente a las personas. Dicho de otro modo, la derrota de Gerona frente a las tropas francesas quizás podría tener una causa moral, y el arrepentimiento sería la manera de recuperar la libertad. Musicalmente, la obra es de transición del estilo barroco ibérico hacia el estilo napolitano. Tiene un motivo musical muy sencillo y corto, que se va repitiendo con variantes diversas.

5- Espíritus alados. Es una obra que tuvo mucho éxito, ya que se utilizó durante muchos años, tal como lo indican los garabatos de los monaguillos conservados al dorso de las particellas. Gònima utiliza elementos musicales del barroco -la fuga y los efectos imitativos- con un texto abstracto, más propio de la tradición escolástica, lejos de la mística castellana. Este texto presenta los ángeles cantando ante Dios, y pondera su inmensidad, temas teológicos poco frecuentes en las obras de la etapa anterior. La utilización de un aria y de un recitado muestra que es una obra de transición. El estribillo se inicia a solo y el coro reafirma poco después sus afirmaciones. Es destacable el contraste rítmico entre las coplas y el estribillo.

6- Vos amantes. Composición penitencial de la época de la llegada de los nuevos influjos napolitanos, con un texto que muestra la influencia de la mística de los carmelitas castellanos en los que se trata la relación del creyente con la Eucaristía utilizando el vocabulario amoroso clásico y refinado, como por ejemplo la flecha de Cupido y el olor de la rosa. Y lo mismo cabe decir de la imagen de Jesús como buen cazador. La utilización de conceptos abstractos como deidad, o bien el pan de caridad, son poco frecuentes en el barroco. La alternancia de coplas a solo y a tutti es una novedad destacable, pero el recurso a les técnicas del fugatto es usual en el barroco final.

7- Qué confusión. Esta obra es una muestra clara de los problemas aparecidos en Gerona con la llegada de las ideas de la Ilustración: reaparece con fuerza la contradicción entre la fe y los sentidos ante la Hostia consagrada, contradicción que solo puede superarse con una fe sencilla que acepte el misterio. La finalidad de la Eucaristía no es la explicación científica del mundo, sino la salvación del hombre mediante los misterios del amor. La estructura musical corresponde a la época de madurez de Gònima, hacia 1760.

8- Pues quien no cabía. Es la obra más tardía del presente concierto. Su introducción instrumental parece que exija una particella para violoncelo que se habría perdido. El texto aborda la contradicción entre el pequeño espacio de una Hostia y la inmensidad de Dios, tema usual dentro del racionalismo de la Ilustración, pero su autor, Juncà, no olvida los temas de la mística castellana y personaliza alguno de ellos. La música ya no utiliza los elementos de la fuga, y en su lugar aparecen dúos vocales más conformes con los gustos burgueses que empiezan a predominar en la Gerona del momento.


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